Dirigir una empresa implica controlar las métricas y los resultados de forma regular, ¿verdad? Más que eso, es esencial que los directivos evalúen constantemente sus procesos para garantizar la consecución de sus objetivos estratégicos.
La cuestión es que nadie puede medir los procesos durante su implantación; es necesario que lleven algún tiempo funcionando para poder recopilar datos suficientes que permitan comprobar su eficacia y decidir cómo mejorarlos.
Después de todo, ¿cómo puede llevarse a cabo esta evaluación y cómo puede medirse el éxito de los procesos organizativos? En este artículo aclaramos qué hay que evaluar y señalamos buenos indicadores para esta tarea. ¡compruébalo!
Qué encontrarás en este blog:
ToggleVariables de resultado X Variables de ejecución del proceso
Tras la implantación de un proceso, pueden plantearse algunas preguntas, como:
- ¿Qué variables pueden utilizarse para medir la calidad y cantidad de los insumos del proceso?
- ¿Qué variables de ejecución pueden afectar al resultado final?
- ¿Cómo gestionar el impacto de cada variable?
- ¿Qué variables de resultado representan la productividad del proceso?
- ¿Qué variables representan la calidad del resultado obtenido?
Para que te resulte más fácil resolver el problema, veamos con más detalle de qué tipos de variables estamos hablando:
Variables de resultado
La finalidad básica de un proceso es dirigir a un equipo en la realización de actividades específicas con el objetivo de lograr un resultado. Sin medir el proceso, es imposible saber si se está logrando el resultado.
Cada empresa tiene su propia forma de medir los resultados finales de sus procesos, ya que los objetivos pueden ser diferentes en cada caso, por ejemplo nuevos clientes, beneficios o unidades producidas.
Después de medir el resultado, es importante obtener información como: la cantidad de lo producido, la calidad de la entrega y el tiempo empleado.
Variables de ejecución del proceso
Las variables de resultado son datos que proceden del funcionamiento del proceso y con los que no se puede interferir directamente. Por lo tanto, para garantizar que el resultado final se ajusta a las expectativas iniciales o que es posible interferir en él, es esencial gestionar los elementos que lo afectan.
De este modo, es posible predecir el resultado y analizar cómo una o varias variables de ejecución pueden influir en las variables de resultado, lo que requiere medir y controlar todo lo que puede afectar al resultado final.
Indicadores para medir los procesos internos
Para que una organización mejore sus procesos internos, es esencial elegir buenos indicadores que puedan medir si lo que se está haciendo funciona bien o si hay que cambiarlo. La elección de indicadores depende de tu objetivo, y algunos de ellos lo son:
Eficacia del proceso
La idea es medir el rendimiento del proceso en función de los requisitos específicos del cliente. Como el proceso tiene que tener un propósito que presente una propuesta de valor al cliente, es esencial que tenga una definición clara de quién es el cliente, cuál es su problema y de qué manera precisa puede resolverlo el proceso. Cumplir este propósito es lo que hace que el proceso sea eficaz.
Eficiencia del proceso
Aquí se propone medir los insumos y recursos consumidos por el proceso, de acuerdo con normas previamente establecidas, lo que permite comprobar si la empresa es rentable. Medir la eficiencia del proceso significa medir características como fiabilidad y valor añadido.
Las empresas menos eficientes son las que operan en desventaja competitiva, es decir, tienen costes más elevados y ofrecen servicios y productos menos fiables o tiempos de respuesta más lentos.
Eficacia de los proveedores
Esto mide el rendimiento de un proveedor según los requisitos especificados del proceso, es decir, si satisface las necesidades del mismo. Para evitar problemas en este sentido, la empresa debe especificar adecuadamente qué procesos dependen de sus proveedores, de modo que pueda cumplir las propuestas de valor del propio cliente.
Unidades en curso
Este indicador mide las cantidades unitarias de entradas y salidas, que representan la cantidad de lo que está sin terminar, es decir, lo que contiene el proceso desde el proveedor hasta el cliente. Esta respuesta es útil para hacerse una idea real del equilibrio entre la oferta y la demanda en el proceso.
Coste del producto
La propuesta consiste en medir el coste total necesario para producir y entregar un resultado, que debe incluir insumos, transformación y recursos. El coste de un bien vendido se refiere al coste de los insumos, la transformación del proceso y los costes de apoyo que permiten transformarlo para que cumpla su finalidad.
Para la empresa es esencial que un proceso ofrezca un rendimiento del capital invertido que se traduzca en un resultado financiero satisfactorio.
Productividad de los recursos
Mide la relación entre los resultados producidos por el proceso y los recursos consumidos por el mismo, desde los equipos e instalaciones hasta las personas implicadas y la tecnología de la información.
Todo activo adquirido por una empresa tiene la finalidad de producirle beneficios, por lo que es necesario medir si los resultados de los recursos consumidos en la ejecución del proceso se corresponden con el uso productivo de los activos.
Duración del ciclo de proceso
En este caso, lo que se mide es el tiempo transcurrido desde el suministro de insumos hasta la entrega de productos. Hay que evaluar el tiempo que transcurre desde que se solicita un pedido al proveedor hasta que se entrega el producto acabado al cliente.
Alineación de procesos
Este indicador mide la correspondencia entre la demanda del cliente, los resultados del proceso y los insumos del proveedor. Un proceso alineado es capaz de diseñar la salida en función de las capacidades de entrada para satisfacer la demanda del cliente en el momento adecuado. plazo que quería.
¿Y qué? Basándote en estos indicadores, ¿será más fácil evaluar tu gestión de procesos? Comparte tu opinión con nosotros en el cuadro de comentarios.






