Un emprendimiento hospitalario es una gran inversión. Si haces un inventario de todo lo que se adquirió para ofrecer los mejores servicios a tus pacientes, verás que tienes un capital inmovilizado bastante significativo.
Pero lo que olvidamos con frecuencia es que esta inversión necesita generar retornos financieros para el hospital. Desde la camilla parada en la sala de los médicos hasta los equipos de última generación.
Le corresponde a usted, como directivo, gestionar estos recursos de manera que generen ingresos para la institución y contribuyan al fortalecimiento de la marca a lo largo del tiempo.
¿Cómo hacer esto? Lo veremos a continuación.
Empiece con la planificación estratégica
El paso más importante para dirigir un hospital de manera eficiente y efectiva es comenzar con una planificación estratégica sólida. La definición de objetivos, metas e indicadores no sirve de nada si se queda guardada en un cajón.
Lo ideal es elaborar un plan de acción que involucre a todos los sectores y colaboradores, implementando la gestión a la vista para que todos se sientan integrados en la búsqueda de las conquistas.
Aquí, una herramienta de gestión empresarial puede facilitar mucho tu capacidad de análisis y decisión: por medio de dashboards de control, es posible monitorear tu plan de acción día a día.
Envuelve a la gente
Una postura de liderazgo y comunicación bidireccional es imprescindible para que la gestión de personas sea eficiente y conduzca a la confluencia de esfuerzos hacia los objetivos del hospital.
No debemos aferrarnos solamente a los indicadores de productividad y afines, pero velar por el lado humano de la relación entre empresa y empleado. En este sentido, le corresponde a usted difundir una cultura de valoración de los profesionales que actúan en el hospital.
Orientar práticas, fomentar o alinhamento com protocolos de higiene e saúde, esclarecer dúvidas e deixar sempre as portas abertas para críticas e sugestões faz do seu hospital um bom ambiente para se trabalhar, o que melhora o engajamento e a retenção de talentos. Ao final, os pacientes saem satisfeitos.
Monitorea el uso de tu patrimonio
Como dijimos al principio, un hospital guarda una inversión alta en equipos e infraestructura, la cual debe traer retorno financiero a lo largo del tiempo. Por esta razón, destacamos algunas cuestiones que deben ser observadas con cuidado para que usted use los recursos disponibles con el máximo de aprovechamiento.
Tasa de ocupación de camas
Se trata de la relación entre el número de pacientes y las camas utilizadas por día. Las camas ociosas significan pérdidas, al mismo tiempo que los pacientes por encima del límite de camas indican una caída en la calidad de la atención, debido a la falta de infraestructura para el servicio. El cálculo de esta tasa es simple:
Tx. de ocupación = (número de pacientes por día / número de camas disponibles por día) x 100
Tiempo medio de permanencia (TMP)
Este indicador se refiere al tiempo promedio que un paciente permanece en la institución hospitalaria. En posesión de este indicador, su organización puede, por ejemplo, mejorar la infraestructura para la recepción de pacientes, dimensionar costos de hospitalización o mejorar la disposición de profesionales.
TMP = (número de pacientes / salidas en el mismo período) x 100
Rotatividade de leitos
Indica cuántas veces se utilizó la misma cama dentro de un período de tiempo. Revela la eficiencia en el uso de estos recursos, después de todo, una cama vacía significa pérdida.
Rotatividade = (número de altas / número de camas)
Incumplimiento
Infelizmente, cualquier negocio, incluso los de salud, sufre con la morosidad, es decir, la falta de pagos. Pero es importante conocer este índice para que sepa qué medidas tomar para recuperar los importes a cobrar, manteniendo la salud financiera del hospital.
Impago = R$ pendiente de cobro / R$ a cobrar previsto
Retorno sobre la inversión
El propósito de cualquier organización es generar ganancias para mantenerse sostenible a lo largo del tiempo. Con las instituciones de salud, no sería diferente. Cada procedimiento requiere una inversión que debe generar un retorno financiero, por lo tanto, es de vital importancia acompañar el retorno financiero de cada servicio prestado.
Es con base en este indicador que se priorizan procedimientos o entonces se eliminan otros. Por ejemplo: un hospital que tenga muchos gastos en cirugías cardíacas y poco retorno financiero sobre un procedimiento tan delicado, puede llegar a tomar una decisión estratégica de no ofrecer más este tipo de servicio.
Es a partir de ese tipo de análisis que surgen las clínicas y hospitales especializados. Enfocándose en determinado nicho, queda más fácil conquistar conocimiento y mantener la rentabilidad del negocio.
RIE = ((ingresos – inversión) / inversión) x 100
Como sabemos que la rutina siempre es ajetreada, no dejes de contar con un software de gestión estratégica para optimizar el monitoreo y proveerlo de datos en tiempo real para mejores decisiones.








