La sucesión empresarial sigue siendo un tema poco discutido en Brasil, pero que marca toda la diferencia para la continuidad de los negocios. Solo el 30% de las organizaciones familiares sobrevive a la segunda generación, mientras que este porcentaje es de apenas 10% a 15% cuando se trata de la tercera generación de sucesores.
Las empresas que poseen una estructura organizacional no familiar tienden a ser más duraderas en el mercado, por que la rotación de los cargos es mayor y el rendimiento del líder es evaluado constantemente. Cuando los negocios no van bien, el camino natural es la sustitución.
Ya sea en un ambiente familiar o no, la sucesión empresarial debe ser debatida para que el negocio se perpetúe y para que puedas dejar un historial estructurado para el que sigue.
¿Qué es la sucesión empresarial?
El término se refiere al paso del liderazgo de una empresa de un directivo a otro. Le corresponde al sucesor continuar el negocio, tomando decisiones estratégicas que garanticen la salud financiera y económica de la empresa.
Las organizaciones familiares normalmente pasan por una sucesión empresarial cuando el fundador de la empresa fallece o no se encuentra en condiciones para seguir en gestión, transmitiendo el poder de decisión sobre el negocio a un hijo o pariente cercano.
En las empresas no familiares, el proceso puede darse por la salida del dirigente, por cambios estratégicos dentro de la corporación o por reestructuras que pidan transformaciones profundas en la forma de gestionar. También existe la posibilidad de que el gestor actual deje el cargo para convertirse en un miembro de la junta directiva o Símplemente para retirarse.
¿Por qué pensar en la sucesión empresarial?
Una empresa nace por un propósito que va más allá de generar riqueza para quien la administra. Una institución de enseñanza, por ejemplo, tiene como misión fomentar la educación en el país, independientemente de quién esté al frente.
En este sentido, es necesario pensar en la sucesión empresarial para que el negocio continúe caminando rumbo a sus objetivos, aunque ya no te encuentres presente. Y la mejor forma de garantizar que tu emprendimiento continuará a través de los años con una buena salud financiera es preparar a tu sucesor para ocupar el cargo.
Eso no indica que esa persona tendrá tus mismas ideas u objetivos. Esta persona necesita comprender el historial de la organización, cómo comenzó, su desenvolvimiento y a dónde pretende llegar. Tu sucesor debe, por lo tanto, compartir los mismos valores de la empresa, para mantener su perpetuidad.
¿Cómo se prepara la sucesión empresarial?
La sucesión empresarial debe formar parte de tu planificación estratégica y debe ser gradual, mientras actúas como mentor de tu sucesor. Comparte tus experiencias, muestra los caminos que recorriste, tus buenas decisiones y tus malas decisiones. Escucha y orienta.
Transmite tus valores y di lo que piensas para el futuro de la empresa. Ábrete a nuevas ideas, críticas constructivas y a los comentarios, después de todo, tu sucesor no será tu clon. Puede ser que haya un conflicto de ideas, pero eso es natural. Lo importante es que el nuevo líder de la empresa esté alineado a los objetivos estratégicos de la misma.
Pasa la toma de decisiones poco a poco a tu sucesor, delega responsabilidades y observa los comportamientos y acciones del profesional. Comparte datos históricos y resultados de la organización para que el futuro líder sepa cómo dar continuidad a tus acciones. Si tu empresa hace uso de un software de gestión estratégica, donde los indicadores son monitoreados, se registran los planes de acción, proyectos, informes de análisis críticos y replanteamientos, historiales de desviaciones y correcciones y, principalmente los alcances de la empresa, es más fácil pasar a la historia de la empresa hacia el futuro.
Tu sucesor tendrá acceso a las principales informaciones del negocio y podrá tomar conocimiento sobre cuáles acciones llevaron a la empresa hasta donde está hoy.
Finalmente, es muy importante comunicarles a todos los colaboradores acerca de los cambios que están por venir. Tu sucesor necesita ser tan querido y respetado como tú.
¿Quieres prepararte para una sucesión empresarial tranquila? ¡Opta por un sistema de gestión empresarial que registre todo el historial de tu organización!








