En el análisis del desempeño de la gestión de las pequeñas empresas, los números, o llamados indicadores, son fundamentales. En una entrevista con el reportero del Portal Exame, el especialista en finanzas, Maurício Galhardo, asegura que si un empresario no establece parámetros numéricos, simplemente no tendrá forma de saber si el negocio mejoró o empeoró.
En la visión de Galhardo, hay cinco indicadores imprescindibles para evaluar la gestión de los pequeños negocios, como presenta al Exame.Com. El primero es el rentabilidad, que debe ser calculada mensualmente. Dividiendo la ganancia por el volumen de ventas, el empresario sabrá cuál es el porcentaje de rentabilidad de su negocio. El especialista menciona que, para diferentes sectores, los índices considerados positivos cambian. En el caso del comercio giran en torno al 8%; para la industria la base es 5%y, en la prestación de servicios, alcanzan entre el 20 y 25%.
El valor total de ventas, o facturación, también es señalado por el consultor como un dato fundamental. A partir de ese número, es posible analizar si el mercado anda caliente y también el desempeño del equipo de vendedores. En ese caso, Galhardo sugiere comparar el dato actual con el del mismo mes del año anterior.
El ticket promedio, obtenido de la división entre el valor total y el número de ventas es otro cálculo sugerido por el especialista. Además de dar un promedio de los gastos por cliente, es una forma eficiente de aumentar el valor de las ventas. Permite, además, evaluar quién vende más en valores y no solo en volumen en el global del equipo.
El costo del producto es el cuarto número sugerido por Maurício Galhardo. “Divida el valor de los costos por el de ventas y el resultado será un porcentaje que puede ser controlado periódicamente”, explica el consultor al Exame.Com. Un porcentaje muy alto puede indicar que la empresa compra mucho o vende poco. Pero también vale la precaución con los porcentajes muy bajos, que pueden determinar pérdida de ventas por falta de existencias.
Finalmente, Galhardo orienta a sumar los gastos de vez en cuando, principalmente los fijos. Es un indicador que ayuda a evaluar dónde la empresa está gastando más de lo que debería. Una preocupación que, en la visión del especialista, debe involucrar a todos los empleados en la prevención del desperdicio, con cada equipo observando sus gastos.
Con información del Portal Examen








