Se habla mucho de planificación estratégica en las empresas y de lo importante que es para su desarrollo. En el mundo de los negocios, la planificación es sinónimo de conocimiento. Sin embargo, las propuestas de planes brillantes ni siquiera fluyen del desarrollo a la ejecución en sí.
Es necesario, además de una planificación sin fallos, saber hacer que todo lo que fue propuesto sea seguido y alcanzado con el mismo impacto del plan inicial y, en la ocasión, vemos la dificultad que las personas tienen en la ejecución de la planificación estratégica y cuánto esto debe ser entrenado y comprendido para que se obtenga éxito. De nada sirve tener excelentes ideas si no se sabe cómo hacerlas realidad, sin salir del borrador. Sin embargo, es preciso establecer una disciplina de ejecución y seguirla a rajatabla para obtenerse resultados significativos.
El desglose de objetivos es el inicio de la gestión y es esencial para construir soluciones alineadas y definidas por una excelente administración. Una buena planificación estratégica debe ser aquella en la que los líderes puedan basarse para alcanzar los objetivos propuestos, y esto solo es posible mediante la evaluación constante de cómo se están ejecutando sus elementos. Esto garantiza que toda la organización trabaje de forma cohesionada y que cada uno comprenda su contribución personal a la planificación estratégica propuesta.
¿Cómo hacer que la planificación estratégica empresarial funcione?
Estrategia x Metas
En primer lugar, es necesario conocer los objetivos de la empresa y a dónde aspira llegar. Más que conocer, es preciso divulgar estas informaciones a toda la organización, de manera que despierte en los colaboradores el deseo de formar parte de este planeamiento.
Una de las mayores razones de la falta de acción ocurre porque las “nuevas estrategias” no son, de hecho, estrategias, son objetivos. Un objetivo solo dice lo que la empresa desea alcanzar a mediano y largo plazo. Para alcanzarlo, necesitas un camino, y es en este momento en que entra la planificación estratégica.
Muchas planificaciones estratégicas no se implementan por no representar un conjunto de elecciones claras, a pesar de los esfuerzos del equipo involucrado. En lugar de pasar tanto tiempo explicando cuáles son las posibles opciones a ser elegidas dentro de la planificación, es mejor empezar a enfocarse en explicar la lógica detrás de ella. Existen guías para auxiliar en el desarrollo estratégico, pero pocas hablan sobre cómo ejecutarlo. La dificultad de alcanzar la excelencia en la ejecución es, la mayoría de las veces, un gran obstáculo.
Toda planificación estratégica pasa por etapas fundamentales para el éxito deseado. Ellas pueden ser desglosadas, analizadas y seguidas de forma separada pero, en todo caso, podemos clasificar cuatro etapas esenciales para una planificación estratégica eficiente:
1. Análisis del escenario
2. Definición de objetivos
3. Definición de estrategias
4. Creación del plan de acción
Si se sigue con disciplina, utilizando una metodología de eficacia comprobada – como las cuatro etapas aquí presentadas – y alineando las perspectivas de la empresa con su propósito, no existe duda de que se obtendrá éxito al ejecutar la planificación estratégica propuesta. Otros modelos de gestión eficientes que pueden ser aplicados son el BSC y el GPD:
– BSC (Cuadro de Mando Integral): metodología enfocada a la evaluación y mejora del rendimiento empresarial. Es una herramienta que tiene como objetivo medir y gestionar el rendimiento de la compañía, basada en cuatro perspectivas: financiera, clientes (externos e internos), procesos y crecimiento organizacional.
– GPD (Gestión por Directrices): alternativa para optimizar la implementación de la estrategia. Es un sistema de planificación que define las directrices anuales de la organización, teniendo en cuenta la filosofía de la organización y desglosando el plan por la jerarquía hasta llegar al nivel operativo.
Recomendaciones
Para la ejecución de la planificación estratégica, las empresas deben promover la coordinación entre las unidades y desarrollar la eficiencia de adaptarse a los cambios en las condiciones del mercado.
Reformular la ejecución en estos términos puede ayudar a los gestores a identificar el motivo de que esté estancada. Con una comprensión más amplia, pueden evitar trampas y mantener el enfoque en los factores más importantes para obtener resultados favorables para la planificación estratégica y su ejecución.
Una planificación estratégica completa requiere mucho más esfuerzo y dedicación de lo que normalmente imaginamos, pero si se realiza con calidad, ciertamente no habrá más fallos en su implementación.









