Si el final del año es tiempo de planificación y toma de decisiones en la vida personal, lo mismo vale para las empresas. Como bien destaca un reportaje publicado por el Portal Exame, este es el momento de que los gestores proyecten los rumbos de 2012. Por ello, Exame.Com escuchó a expertos que orientan sobre qué información debe estar presente en la planificación empresarial para el próximo año y cómo poner las proyecciones en práctica.
La primera sugerencia es planificar los resultados. El artículo advierte que es importante tener en mente de forma clara el objetivo de la empresa para el año. Con esta dirección definida, resulta viable analizar qué camino seguir para alcanzar la meta, trazando un plan estratégico. Como menciona al Portal Exame la profesora del Programa de Capacitación de la Empresa en Desarrollo de la Fundación Instituto de Administración (FIA), Dariane Castanheira, aunque los planes estratégicos suelen alcanzar un horizonte de 3 a 5 años, es válida esta revisión anual que puede presuponer, por ejemplo, el lanzamiento de nuevos productos.
La planificación financiera, o presupuesto empresarial, se señala como otra etapa fundamental. Según Dariane Castanheira, significa la versión del plan estratégico en valores y fechas y es la mejor manera de saber si las proyecciones serán viables. La profesora recomienda que el plan financiero se elabore ya en diciembre, teniendo como punto de partida la definición de premisas operacionales y financieras para la consecución de las acciones planificadas. La proyección financiera debe contener, además, presupuestos de ventas, costos e inversiones y prever flujo de caja y demostraciones contables.
El involucramiento del equipo también es primordial en el análisis de los especialistas consultados por Exame.Com. Informar a los equipos de los diversos sectores de la empresa sobre sus metas y solicitar que cada uno analice qué se puede hacer para alcanzar los resultados es fundamental. Otro punto a ser observado, en la visión del consultor y socio director de Blue Numbers, Márcio Iavelberg, también entrevistado en la materia, es la definición de políticas de incentivo. La adopción de prácticas de remuneración variable, de acuerdo con el alcance de metas, por ejemplo, es una buena medida para aumentar el involucramiento del equipo.
Iavelberg y Dariane Castanheira recuerdan que es importante tener en cuenta los impactos causados por escenarios eventuales. La reacción de la empresa a posibles influencias negativas de factores como el aumento de la inflación puede ser prevista. Dependiendo del área de actuación, el gestor debe considerar factores estacionales. Dariane recuerda que 2012 es año electoral, lo que puede ser un factor positivo presente en la planificación de empresas cuya actuación pueda involucrar el pleito.
Con información del Portal Examen








