Algunos errores cometidos por las empresas, a pesar de rozar la inocencia, son los principales obstáculos para no alcanzar los resultados esperados. Esa es la opinión defendida por el especialista Lawrence Hrebiniak en un artículo del Portal HSM que anuncia el Foro HSM Estrategia 2012, programado para finales de mayo. El profesor de la Wharton School tiene una larga trayectoria académica de estudios en las áreas de ejecución estratégica, diseño organizacional y adaptación estratégica.
El tema de la conferencia del experto durante el evento será “Transformando la Estrategia en Resultados: el Camino a una Ejecución Exitosa”. Con un extenso conocimiento sobre el tema, comenta, en el reportaje previo de HSM.Com, algunos errores estratégicos evitables y cometidos no solo en las pequeñas empresas, sino también por algunos gigantes mundiales. El profesor, incluso, analiza los problemas de imagen recientemente enfrentados por Toyota y defiende, sobre todo, una visión global de los factores involucrados en la consecución de los mejores resultados.
El principal desliz mencionado por Hrebiniak en el análisis del caso Toyota fue el mantenimiento de un enfoque único en la participación de mercado y el liderazgo en ventas; lo que hizo que la empresa perdiera de vista otras importantes cuestiones estratégicas y operativas. El hecho, como bien señala Lawrence Hrebiniak, es que estos otros requisitos dejados de lado tienen una relación de interdependencia para hacer viable la consecución del objetivo primordial.
Como consecuencia de tal actitud, medidas de generación compromiso y la respuesta es que las organizaciones no recibieron la atención debida. “El sistema de ejecución no estará completo si no hay algún medio para lograr la congruencia de objetivos entre el individuo y la organización, de manera que las personas asuman las metas de la empresa. La ejecución no funcionará si nadie paga el precio del fracaso. Entonces, el desarrollo de incentivos y medios de control que generan retroalimentación es muy necesario”, afirma el profesor, de acuerdo con el reportaje.
En el caso específico de Toyota, Lawrence Hrebiniak ejemplifica la falta de atención a relaciones claras de causa y efecto. “En 2005, hubo más automóviles Toyota en revisión que automóviles vendidos en Estados Unidos. El problema en los aceleradores, que tuvo una enorme repercusión en los medios en 2010, ya había aparecido en 2007 y 2008. Aun así, la empresa ignoró o negó lo que estaba sucediendo”, dice. Es decir, como advierte Hrebiniak, sin afrontar cuestiones determinantes para la ejecución de la estrategia, el resultado ciertamente estará comprometido y esta conciencia es fundamental para alcanzar los metas planificadas.
Con información del Portal HSM








