Para tener una gestión estratégica de éxito debemos mantener un ojo en los factores críticos que pueden impulsar o dificultar tu gestión. Separamos seis temas que no debes perder de vista.
1- Participación y compromiso del liderazgo
Es muy importante que el liderazgo y los altos cargos de la empresa estén involucrados y comprometidos con la gestión estratégica de la organización. Según Guilherme Barbassa, director de Stratec, si el liderazgo no está involucrado en el proceso, los demás colaboradores acaban no sintiendo la necesidad de involucrarse. “Cuando el liderazgo no se involucra, la gestión queda en manos de ‘héroes locales’, pero ellos no consiguen, solos, alcanzar la motivación necesaria para hacer que el proceso avance”, refuerza. André Vidmar, Socio-Consultor de Soluções Certas Consultoria, afirma que el éxito de la implementación de la estrategia depende del involucramiento de las personas que la ejecutarán. “Mantenerlas (a las personas) alineadas y capacitadas para pensar sistemáticamente sobre el futuro y no solamente en las acciones del presente es un factor esencial”, complementa.
2- Claridad en la comunicación de la estrategia
Otro factor crítico para el éxito de la gestión estratégica es la comunicación efectiva del plan estratégico en toda la organización. Barbassa afirma que es muy importante que todo el mundo sepa su parte en el todo y que se comprometa con ella. Para eso la comunicación es fundamental. “No existe estrategia de una sola persona, porque no es el director que hace que la estrategia se realice. Ella solo se realiza cuando toda la empresa está involucrada y las personas pueden verse a sí mismos en esa estrategia”, afirma. Vidmar adiciona que para que las personas comprendan y materialicen los objetivos y metas estratégicas, ellas necesitan estar alineadas a los objetivos y metas de la operación, del día a día de la empresa.
3- Tener un proceso de gestión estratégica establecido
Es muy importante que la organización, ya sea privada o pública, tenga un proceso de gestión estratégica estructurado en la empresa. Según Vidmar es fundamental que las empresas tengan una planificación estratégica formalizada, que permita orientar de manera estructurada sus acciones y buscar el logro de los objetivos y metas futuras, tales como, mejora de desempeño, ampliación de la cuota de mercado, conquista de nuevos mercados, etc. Barbassa está de acuerdo y complementa, diciendo que la gestión estratégica no puede ser una cosa de un momento, debe ser un proceso continuo dentro de la empresa y este proceso tiene que prever reuniones de análisis crítico de la estrategia y de desempeño sectorial, que contribuyen a esta estrategia. “Esto no debe depender de esfuerzos puntuales, debe ser continuo en la empresa, de manera que todo el mundo ya sepa que la reunión va a suceder, cuál es la dinámica de la reunión y lo que se espera que cada participante prepare para que la reunión tenga la mayor efectividad posible”, advierte.
4- Formación de una cultura organizacional adecuada
La cultura organizacional es lo que conduce las acciones dentro de la organización. Barbassa afirma que es importantísimo que haya un clima organizacional enfocado en el logro de metas y búsqueda de soluciones. “La organización no debe trabajar solo en los ‘feudos’ y sí ver el resultado global. Algunas culturas organizacionales favorecen el ‘bien local’ en vez del ‘bien global’, por lo tanto, la gestión estratégica efectiva puede verse comprometida”, advierte. Vidmar llama la atención sobre la importancia de hacer claro en la cultura de la organización el alineamiento entre estrategia y gestión. “Este es el gran desafío para las organizaciones que buscan mejorar el desempeño, ante eso, la gestión por indicadores es fundamental para permitir el cambio en el ambiente corporativo que pasa a enfrentar los problemas como desafíos y a crear en el presente las posibilidades vencedoras del mañana”, dice.
5- Tener una herramienta para apoyar la gestión estratégica
Disponer de una herramienta o sistema que permita a los gestores monitorizar los indicadores, objetivos y acciones de toda la empresa facilita el proceso de gestión estratégica y su éxito. Según Vidmar, la gestión debe garantizar la implementación de lo que efectivamente se ha estructurado y definido en la estrategia, así como evaluarla y revisarla constantemente, permitiendo que la planificación estratégica conecte con la realidad del día a día. "Para que la gestión se realice de forma integrada, es necesario identificar, analizar, optimizar y formalizar los procesos operativos. Además, hay que identificar, supervisar y controlar continuamente los indicadores estratégicos de la organización a partir de su planificación", afirma. Para hacer todo esto con precisión, nada mejor que contar con un software que proporcione un mapa de toda la estrategia definida por la empresa, elabore informes, indique si las acciones están atrasadas, ayude a controlar los indicadores, traduzca la información en gráficos, en definitiva, un software que reúna y facilite la interpretación de la información necesaria para la toma de decisiones de la empresa, como el software de Gestión Estratégica de Stratec.
6- Supervisión y reevaluación constante de la estrategia
El último factor crítico para el éxito de una gestión estratégica es la supervisión y la reevaluación constante de la estrategia en la organización. Barbassa explica que “en el fondo, eso significa tener el PHVA introducido en el proceso de gestión estratégica. No solo supervisar la ejecución de la estrategia, como también tener un momento de análisis crítico en ese proceso y replantear siempre que sea necesario”. Según él, este procedimiento traerá herramientas como inteligencia competitiva, que harán seguimiento del mercado y señalarán la necesidad de cambio de la estrategia. Vidmar completa diciendo que “solamente planear o definir bien tus estrategias no es suficiente: es necesario implementarlas de la mejor manera posible. Revisa tu planificación estratégica periódicamente, cree el comité de planificación estratégica, tengas las herramientas presupuestarias y de seguimiento de los indicadores alineados a la planificación estratégica y tus revisiones de forma dinámica”, aconseja.
Es importante resaltar que la planificación estratégica no es estática sino dinámica y que por eso, serán necesarios cambios, medidas correctivas y cambios de dirección en la trayectoria de tu empresa u órgano público. Es un aspecto positivo tener en la organización una cultura de cambio, para que haya posibilidad de crear constantemente nuevas perspectivas de éxito.









